Vital limitar el uso de pantallas en los niños

Por: Mariana Mediavilla

¿Cuántas horas pasa su hijo delante de una pantalla? Cada vez son más los niños que tienen acceso a dispositivos electrónicos. Es habitual que cada vez quieran pasar más horas delante de televisores, computadoras y tabletas que les ofrecen juegos e imágenes que llaman su atención desde una edad temprana, Sin embargo, que utilicen estos dispositivos sin ningún filtro en su vida, perjudica su desarrollo, su salud y su creatividad.

A juicio de una trabajadora social y una maestra el exceso de pantallas en los niños tiene diversos efectos en su salud física y mental. Sin embargo, existen soluciones que los padres y educadores pueden implementar para atender la problemática.

Uno de los efectos físicos y mentales del exceso de pantallas en los niños son los problemas de conducta. Algunos estudios sugieren que un tiempo prolongado frente a las pantallas puede estar relacionado con problemas de conducta y dificultad de atención. Los problemas oculares se deben a la exposición prolongada a las pantallas, puede contribuir a la fatiga visual, sequedad ocular y otros problemas oftalmologicos.

“Los niños no deben tener acceso a los aparatos electronicos hasta después de los 18 meses de edad luego de esto, su acceso debe ser supervisado por un adulto y no debe pasar las 2 horas en total durante todo el día hasta la edad de 5 años”, explicó la trabajadora social clínica Abbiliz Borrero. Siempre deben ser accesos a aplicaciones, juegos o aparatos electrónicos que vayan dirigidos a su desarrollo cognitivo conductual según la edad cronológica o por capacidad cognitiva del niño, aseguró Borrero.

Ungüento al corazón es un programa de radio de la trabajadora social Abilliz Borrero.

La trabajadora social mencionó que la mejor manera para establecer límites saludables a un niño sin causar problemas ni conflictos es siendo el modelo a seguir. Es decir, hacer lo que se desea que el niño haga. Este tema debe trabajarse desde muy pequeño. Por ejemplo, en la mesa del comedor, en los cuartos, en el baño, no se deben permitir aparatos electrónicos. Cada lugar tiene un uso especifico y no deben violentarse a los mismos. Los niños aprenden primeramante en el hogar haciendo lo que ven, indico.

“Cabe señalar que cualquier cambio significativo que se pueda ver en los menores debe hablarse directamente con los mismos como primera acción. No se debe suponer que los niños no entienden lo que los adultos deseamos expresar. Tal vez no puedan comunicarlo con la misma fluidez o el mismo lenguaje, pero siempre nos podrán comunicar lo que les sucede. La responsabilidad mayor no recae en ellos, recae en nosotros los adultos”, explicó Borrero.

Por otra parte, no todo el contacto con la tecnología es malo. La profesora Claryam Corazón índico que los equipos tecnológicos en el salón de clase pueden ayudar al aprendizaje del estudiante. Un ejemplo de ello fue el uso de la tecnología durante la pandemia, siempre y cuando el estudiante contara con todas las herrramientas para tomar sus clases, recordó. De igual forma existen aplicaciones para beneficio del maestro y el estudiante, siendo esta de gran motivación para una clase efectiva y dinámica. Sin embargo, la tecnología o el uso de esta no puede acaparar todo el proceso de aprendizaje ya que, con diferentes estrategias educativas se espera que el estudiante utilice su pensamiento crítico para tener un mejor desempeño en las materias, expreso.

El uso excesivo de pantallas en la infancia es un tema de suma importancia que requiere de atención y acción. Si bien la tecnología ofrece numerables beneficios, su impacto en la salud física y mental de los niños debe abordarse de manera práctica y precisa. La implementación de límites razonables y equilibrio saludable ente el mundo digital y el real son cruciales para asegurar el bienestar infantil.

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