No se hacen cumplir las leyes para personas con discapacidades

Por: Brangie Torres Colón

Para Laura Ramos Lugo estar en silla de ruedas no ha sido obstáculo para superarse. Ramos Lugo nació con una condición neuromuscular, que se exacerba con el pasar del tiempo. Durante la pandemia enfrentó muchos retos de movilidad lo que causó que se adelantara la prognosis de la enfermedad por 25 años. Sin embargo, la situación actual no la ha detenido; más bien ha servido de impulso para superarse. Es periodista de profesión, profesora de esa materia en la Universidad del Sagrado Corazón y estudia un doctorado en psicología clínica.

La mayoría de los lugares en Puerto Rico, pero especialmente los cascos urbanos, no contemplaron la accesibilidad cuando fueron planificados y construidos, afirmó el arquitecto José C. Silvestre Lugo, profesor en la Universidad Politécnica de San Juan. El también colaborador del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP) relató que el Viejo San Juan San Juan fue construido al estilo europeo, que viene de la época griega y romana. Las calles fueron edificadas para uso peatonal y originalmente vehículos era tirados por animales como caballos o bueyes. El utilizar vehículos en las calles del Viejo San Juan causa que los adoquines se agrieten, explicó autor del libro Viejo San Juan Herramientas e Intervenciones, “Las calles no fueron formadas para tránsito vehicular, eran calles urbanas y esa fue la prioridad hasta el siglo veinte”.

Por su parte, Ramos Lugo, quien estudia en la Universidad Carlos Albizu en el Viejo San Juan ha enfrentado dificultades para estudiar y trabajar a causa del estacionamiento. “Lo que hacen es que adaptan un estacionamiento normal, eso es ilegal, se supone que haya un espacio de una cantidad de pies en ambos lados para que el vehículo entre y se pueda bajar la rampa para la persona poder [descender] del vehículo”, mencionó Ramos Lugo.

De acuerdo con Ramos Lugo, las instituciones que están llamadas a implementar las leyes se hacen de la vista larga. Desde la policía hasta los funcionarios públicos no les importa hacer cumplir la ley, percibe Ramos Lugo, “Esto es mi derecho, no pido que me hagan un favor, es mi derecho que está regulado no solo a nivel federal, sino a nivel global”.

Se supone que por ley todas las rampas en las aceras, los estacionamientos u otras facilidades para personas con impedimento estén rotulados. Según la ley federal, toda persona que no tenga el “carnet” no puede obstruir un estacionamiento rotulado para personas con impedimentos. La policía puede intervenir con una persona que está obstruyendo la facilidad peatonal, de encontrarse presente en el vehículo. Si esta no accede mover el vehículo, se prosigue a otras medidas como una falta administrativa y el último de los casos sería un arresto por obstrucción.

El gobierno local y federal debe velar porque se cumpla con la Ley para Personas con Discapacidades, mejor conocida como Ley ADA. Entre los asuntos que se debe atender es implementar en las estructuras las facilidades que necesitan las personas que padecen de algún impedimento. Silvestre Lugo dio como ejemplo el hotel Palacio Provincial en el Viejo San Juan. Allí se observa como magistralmente el arquitecto hace una rampa desde el vestíbulo hasta llegar a la galería. En cuestión de espacio es muy accesible y bastante atractivo, apuntó.

Tanto para Ramos Lugo como para Silvestre Lugo es importante educar y concientizar a la ciudadanía sobre los derechos de las personas con discapacidades. Ambos mencionaron que existe una falta de consideración y empatía por parte de la sociedad. La periodista y el arquitecto exhortaron a imaginar que usted se encuentra en una situación similar. Mañana puede ser usted o alguno de los suyos quien atraviese por los retos de vivir con una condición que limite su movilidad.

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